Mostrando entradas con la etiqueta arrugas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arrugas. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Cómo cambia nuestro cuerpo con la edad?

Nuestro cuerpo a lo largo de la vida va a sufrir unos cambios en todos sus órganos y sistemas que como se ha comentado variara entre individuos y tendrá un diferente ritmo en un mismo individuo según la localización. Estos cambios serán bien morfológicos, es decir afectando a la estructura de los órganos, bien funcionales afectando a la función de los mismos.


Cambios en el aspecto exterior

  • Con la edad se reduce la estatura aproximadamente 1 cm por década, a partir de los 40-50 años, por disminución en la altura de los cuerpos vertebrales. El tronco se vuelve más grueso y las extremidades más delgadas. Hay un aumento de la curvatura de la columna vertebral llamada cifosis proporcionando ese aspecto encorvado que ha ilustrado en ocasiones la vejez.
  •  La marcha se altera con disminución del braceo y aumento de la base de sustentación.
  •  La piel pierde flexibilidad y elasticidad con pérdida de una proteína llamada colágeno y aparición de las arrugas. Disminuyen las glándulas sudoríparas con disminución de la sudoración lo que predispone al anciano a alteraciones en la regulación de la temperatura.
  •  El pelo puede perder las células productoras del pigmento melanina y aparecen las canas.


Cambios en la composición corporal

  • Con el envejecimiento se pierde masa muscular y por tanto se pierde fuerza y capacidad para tener máximas prestaciones físicas.
  • Disminuye el agua corporal en el organismo. En un joven el agua representa aproximadamente el 60% del peso corporal pasando al 50% en los ancianos. Esta pérdida se produce sobre todo por pérdida del agua de dentro de las células. Supone una mayor predisposición a la deshidratación en el anciano.
  • Mientras que la masa magra disminuye la grasa corporal aumenta redistribuyéndose sobre todo en el tronco.
  • Se pierde también masa ósea lo que favorece la aparición de osteoporosis y fracturas.
  • Los órganos internos disminuyen de tamaño y peso con algunas excepciones como la próstata.

jueves, 10 de febrero de 2011

El envejecimiento de la piel

Es muy común que, al cruzar la barrera de los 35 años, comencemos a notar muy molestas la aparición de arrugas y surcos en la piel.
Luego, nos empezamos a irritar por la aparición de manchas y tonos de piel más opacos, para descargar un grito de furia cuando notamos que, finalmente, la piel ha perdido elasticidad y firmeza, a causa del bajo nivel de hidratación.
Por esto mismo, los institutos y laboratorios de belleza están invirtiendo cada vez más dinero para estudiar y tratar los procesos de envejecimiento de la piel, entre los que se incluyen, como principales causas, la deshidratación y la oxidación, así como una mayor lentitud en la renovación celular.

Envejecimiento de la piel: los tres factores principales

Muchos de estos estudios, han demostrado que la sequedad de la piel es consecuencia de la reducción de los agentes hidratantes.
De esta forma, además de bajar los niveles de reservas de agua, también se reducen otros elementos como los aminoácidos o las proteínas, lo que provoca la pérdida de las estructuras de cristal líquido, que da como resultado una piel menos luminosa y más apagada.
Con respecto a la oxidación, se puede afirmar que su principal causa es la desnaturalización molecular.
Este proceso tiene que ver con un proceso de debilitamiento de la pared celular, cuya causa es, principalmente, la destrucción del colágeno y la elastina por parte de los radicales libres, lo cual provoca que la epidermis pierda elasticidad y firmeza. Además, se reduce la capacidad de regeneración de la piel, y aumentan las arrugas.
En último lugar, existe un mayor tiempo de renovación de la piel, a causa, justamente, de la mayor lentitud para la renovación celular, un problema que se intensifica con los años. Al hacer más lenta esta renovación celular, el tejido epidérmico pasa a ser más fino.
Por lo tanto, el espesor del estrato corneo de la epidermis -es decir, la capa exterior de la piel que actúa como su principal protección frente a lo agentes externos-, pasa a ser más frágil.
Por último, la alteración de todo el metabolismo provoca además que, tanto la conformación como la composición celular sean irregulares, dando lugar, entre otras cosas, a la aparición de pequeñas manchas y cambios en la pigmentación.
Además, cuando la renovación celular requiere más tiempo, disminuyen la cantidad y calidad de las fibras de colágeno y elastina, lo que se traduce en una disminución de la elasticidad y firmeza de la piel, con lo cual aumentan las arrugas.

Sí… tiene solución

Pero como mencionamos anteriormente, los laboratorios han creado, en los últimos tiempos, una gran cantidad de productos para contrarrestar estos efectos, que actúan principalmente proveyendo a las células diferentes defensas antioxidantes.
Uno de los últimos descubrimientos, es el extracto de abedul blanco, un compuesto natural que fortalece el sistema natural de elasticidad de la piel, manteniendo su colágeno y elastina.
Por otra parte, otro laboratorio ha lanzado al mercado unas cápsulas con compuestos naturales que mejoran la elasticidad y el tono muscular tras un tratamiento que va desde las cuatro a las ocho semanas. Estas cápsulas están compuestas por un nutracéutico que aporta las enzimas antioxidantes perdidas con el paso del tiempo.

También se puede optar por tratamientos integrales anti-edad que actúan durante las 24 horas del día. Estas aplicaciones comienzan con una suave loción para preparar a la piel para los demás productos. Luego, se aplica una crema antienvejecimiento diurna y un tratamiento nutritivo nocturno.



Además, posee una crema gel para aplicar en los bordes de los ojos, un suero específico para toda la piel del cuerpo, una crema hidratante para las manos, y una loción que estimula la exfoliación.


miércoles, 9 de febrero de 2011

El protector solar es un buen producto Antienvejecimiento

Antes de ver un cirujano plástico, antes de gastar la mitad del sueldo en cremas anti-envejecimiento, ponte protector solar. Todos sabemos que el protector solar reduce el riesgo de cáncer de piel, pero ¿También sabes que es un secreto asombroso de belleza que ayuda a mantener una piel joven? Las personas que se exponen mucho al sol se arrugan mucho antes de su tiempo. 


Sin la protección del filtro solar, si expones tu piel aunque sea sólo por un par de minutos todos los días al sol, y no necesariamente a un día soleado, pues los rayos UV atraviesan esas nubes grises, en poco tiempo verás cambios notables en la piel, sostiene la Academia Americana de Dermatología. 


‘No sólo van a aparecer más arrugas y líneas, sino también manchas y venitas’. La piel se vuelve áspera y floja, todo gracias al sol. Se aconseja elegir un protector solar con SPF 15 o más. Aplica cada hora o dos, y usa el protector solar regular antes de ponerte el maquillaje.